La empatía y la vocación para aplicar lo aprendido

Hector Sebastian Alarcon

Egresado de la Maestría en Políticas Pública, Héctor Alarcón, ganó la Beca Fulbright y quiere basar su investigación en la empatía.

Héctor Sebastián Alarcón es economista y politólogo, y magíster en Políticas Públicas y Economía de la Universidad de los Andes, y desde muy joven ha tenido un gran interés por abordar los problemas de la sociedad desde la interdisciplinariedad.

Alarcón es uno de los ganadores de la Beca Fulbright 2019 y empezará sus estudios doctorales en Economía Política en 2020, pues cree que, teniendo en cuenta el futuro del país, la implementación del acuerdo de paz y la polarización, los estudios sobre el comportamiento social e individual ayudan a comprender cómo tomamos las decisiones y cómo podemos alcanzar espacios de cooperación y de coordinación, porque, en medio de la polarización, nos hemos centrado en las cosas que nos distancian, pero también hay puntos en común y la idea es trabajar en ellos para pensar en términos de empatía.

Héctor Sebastián cree que Fulbright significa una oportunidad para aprovechar y para crecer, y para poder seguir vinculado a la académica sin desligarse de lo público: una de sus grandes pasiones.

Trabajó como asistente de investigación, asistente de docencia y como profesor complementario en la Escuela de Gobierno y en la Facultad de Economía de Los Andes, también estuvo en la Universidad Jorge Tadeo Lozano apoyando el área de profesores y en procesos de acreditación. Actualmente, está en la Superintendencia de Industria y Comercio, en el grupo de abogacía de la competencia, un grupo técnico con abogados y economistas que revisa la regulación de todos los sectores.

“La Escuela de Gobierno me dio herramientas muy importantes: interdisciplinariedad, que para mí siempre ha sido muy valiosa, porque son perspectivas diversas para ver un mismo tema. Rigurosidad, porque en la Escuela son muy exigentes. Finalmente, la vocación para aplicar lo aprendido, que realmente tenga un impacto. Esta aplicación muchas veces pasa por el sector público, pero también por la academia, enseñando” afirma Alarcón.