El cuidado: garantía de los derechos de la Infancia. Hacia una cultura del cuidado y la prevención

Con el ánimo de explorar diferentes enfoques que permitan activar la corresponsabilidad en la protección de los niños, las niñas y adolescentes a través de la articulación entre el Estado, la familia, y los compromisos de la sociedad civil, el pasado 21 de noviembre se llevó a cabo el foro “El cuidado: garantía de los derechos de la infancia. Hacia una cultura del cuidado y la prevención”.

En éste se analizó la corresponsabilidad en la protección integral de la infancia; se profundizó sobre el cuidado como un derecho; se generó un debate alrededor de ambientes cuidadores de la infancia a partir de experiencias y voces de los mismos beneficiarios; y se plantearon nuevas prácticas estatales para realizar la ética del cuidado en lo público con una participación más activa por parte de organizaciones civiles, la academia, el sector productivo, los medios de comunicación, y demás agentes de protección.

Frente a la política social en Colombia, el Doctor Carlos Caballero Argáez, Director de la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes, reconoció que aunque el país ha hecho avances importantes en cobertura y provisión de algunos servicios públicos/sociales básicos, como educación, salud, alimentación, electricidad, etc., aún enfrentamos grandes retos en agua potable, saneamiento y alcantarillado, y déficit cualitativo y cuantitativo de vivienda. Señaló que en este contexto, la academia cumple 2 funciones muy importantes; por un lado, es la principal aliada de los hacedores de política y tomadores de decisión en términos de identificar un problema y brindar alternativas para su solución; y por otro, se configura como un espacio neutral y eficaz para la construcción del conocimiento y la generación de debates que sensibilicen a la sociedad sobre las problemáticas sociales del país, sobre la necesidad de enfrentar la pobreza y la desigualdad, y sobre la importancia de mejorar y consolidar la oferta institucional nacional responsable de proteger y reestablecer los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes.

 Con respecto a la ética en el cuidado infantil, Amy Ritterbusch, profesora de la Escuela de Gobieno, señaló que los gobiernos y demás agentes responsables de la protección infantil deben: involucrar a los niños, niñas y adolescentes a participar en el diseño e implementación de los ambientes seguros que buscan proteger y restablecer sus propios derechos; propiciar el diálogo entre actores cuya interacción es clave para mejorar la calidad del cuidado de la infancia; cambiar el discurso de la literatura y las categorizaciones sociales despectivas que marginalizan; así como diseñar estrategias para evitar que los niños, niñas y adolescentes, prefieran regresar a la calle que permanecer en los programas de protección institucionales. Todo ello, aparejado de sensibilización social acerca de lo que cada miembro puede aportar para mejorar la calidad de los ambientes de cuidado infantil.

 Por su parte, Lorena, Vanessa, Steven, Jennifer y Luz Marina, personas beneficiarias de los ambientes de cuidado, relataron las experiencias particulares vividas en cada una de las instituciones por las que han pasado, además, presentaron un trabajo hecho por ellos mismos, en el que reflexionaron alrededor del significado personal de las palabras cuidado e interno(a).

 Resaltaron el valor de la libertad en sus vidas y la contradicción de ello con “internarse” en una institución; también, las buenas experiencias como los talleres y conocimientos adquiridos a través de ellos. Lo cierto es que, según sus testimonios, las vivencias en las instituciones por las que han pasado, algunas de ellas Procrear, Renacer, Idipron, no son agradables tanto como para perder la independencia y autonomía que lograron cuando salieron de sus casas. No encuentran en estos lugares, el ¨cariño familiar¨ y ¨aprecio verdadero¨, sino que por el contrario, se ven expuestos a malos tratos e imposiciones que anulan su capacidad de decisión, prefiriendo, por tanto, escapar.

Ingrid Rusinque, asesora de la dirección general de la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema - ANSPE, retomó las intenciones de la Ley 1098 de 2006, llamando la atención sobre el riesgo de invisibilizar 44 derechos de los niños relacionados en la ley al agruparlos en cuatro categorías (Existencia, Ciudadanía, Desarrollo y Protección), tal como se ha enfocado la protección integral hasta el momento.

Finalmente, Gonzalo Gutiérrez, Director de la Fundación CRAN, sintetizó los aportes de la jornada destacando como factor común de los diferentes acercamientos al tema, la necesidad de la transformación de los adultos para que la corresponsabilidad sea una realidad.