Inauguración del Centro de Liderazgo Público- Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo, Universidad de Los Andes

¿Qué es el liderazgo? ¿Quién puede ejercerlo? ¿Para qué sirve?

Cuando Nelson Mandela decidió apostar por un gobierno conjunto con su adversario político Frederik de Klerk, seguramente, decepcionó a muchos. Dejaba de lado con ese gesto las intenciones vengativas, que suelen ser más populares, y se arriesgaba a plantear un camino nuevo, quizás controversial. El mérito que hoy se le reconoce al líder sudafricano no puede desligarse del riesgo que le representó la decisión que tomó. Esta historia dibuja los primeros pilares del liderazgo: se trata de una actividad arriesgada, que exige la capacidad de enfrentarse a nuevas realidades y el coraje de inventar el futuro.

Pero los ejemplos de liderazgo no se agotan allí. El modelo tradicional señalaba, hasta hace poco, quiénes podían ejercer un liderazgo efectivo; en la lista se encontraban presidentes, congresistas, dirigentes empresariales y tal vez algunos periodistas. Pero, sin ir más lejos, al observar el ejemplo de Mandela, o de Gandhi, o de Martin Luther King, queda claro que para ejercer el liderazgo no hay que tener posición alguna. Que el liderazgo es una actividad, un comportamiento, y no un don natural o una posición burocrática. Finalmente que el liderazgo del futuro es, entonces, el liderazgo adaptativo y colectivo.

Con motivo de la inauguración del Centro de Liderazgo Público (CLP) de la Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo, se reunieron el 4 de septiembre de 2014 el Presidente de la República, Juan Manuel Santos, la excandidata presidencial Clara López, el profesor Marty Linsky de la Universidad de Harvard y el director de la Fundación Liderazgo y Democracia, Álvaro Forero Tascón. Guiados por el director de la Escuela de Gobierno, Carlos Caballero Argáez y la directora del CLP, Maite Careaga, los invitados discutieron sobre la naturaleza, los objetivos y las dificultades del liderazgo público.

El Presidente de la República, en particular, dejó de lado el discurso que había preparado para la ocasión y prefirió, más bien, contar coloquialmente a la audiencia el origen de las conversaciones en La Habana para poner fin al conflicto armado lo mismo que el del los diferentes puntos del acuerdo marco para esas conversaciones y la estrategia seguida por el Gobierno a lo largo de éstas.

La coyuntura histórica en que se encuentra Colombia constituye, como se comprobó en el evento para inaugurar el Centro,  el escenario perfecto para reafirmar la centralidad del liderazgo público. En el contexto de las negociaciones en La Habana, será la existencia de personas capaces de desarrollar sus competencias éticas, de diagnóstico, de acción y aprendizaje la que posibilitará encaminar a la sociedad colombiana a la construcción de una paz duradera y sostenible, más allá de la firma de unos acuerdos. El CLP espera convertirse en un espacio de creación de conocimiento y desarrollo de capacidades de liderazgo público para la transformación de los equilibrios sociales en Colombia.