El Frente Nacional y el periodo Uribe-Santos

La historia registrará que la confrontación entre los dos presidentes no es razonable ni sensata.

Por primera vez en más de medio siglo, unas elecciones nacionales transcurren en completa y absoluta paz. Es un hecho digno de resaltar. Y bien puede atribuirse a los procesos de pacificación del país de los últimos dieciséis años.
Sí. Dieciséis años. Dos presidentes reelegidos, en cuatro períodos presidenciales: Uribe y Santos. Es interesante que el lapso transcurrido entre 2002 y 2018 sea equivalente en duración al del Frente Nacional, entre 1958 y 1974. El tan vilipendiado Frente Nacional, que fue fundamental para que el país dejara atrás la violencia partidista entre conservadores y liberales. En ese período se eligieron dos presidentes liberales y dos conservadores: Alberto y Carlos Lleras, Guillermo León Valencia y Misael Pastrana.

Claro que a las personas de mi generación, el período del Frente Nacional nos parece mucho más largo que el más reciente. Durante esos años terminamos el bachillerato, los estudios de pregrado universitario, algunos de posgrado, nos casamos y hasta tuvimos hijos. Fueron años también muy complejos. Se inscribieron en la Guerra Fría, en el acceso al poder en la Cuba de Fidel Castro y su revolución, en el nacimiento de las guerrillas en Colombia, en la guerra de Vietnam, en la protesta estudiantil de mayo de 1968 en Francia, en la píldora anticonceptiva. En fin.

En Colombia, además, no obstante el arreglo constitucional, el debate político fue intenso; los partidos tradicionales se dividieron, y hubo mucho más competencia política de lo que generalmente se afirma. La elección presidencial de 1970, entre el expresidente Gustavo Rojas Pinilla y Misael Pastrana, fue cuestionada, y quedó la imagen de que el resultado había sido fraudulento. La economía tuvo bajas y altas. El precio del café estuvo por los suelos durante todo el período. Hubo reformas institucionales importantes, como la constitucional de 1968, y un manejo creativo que permitió un crecimiento económico satisfactorio con avances sociales.

La evaluación del Frente Nacional se ha hecho analizando el período en su conjunto. Visto en retrospectiva y a la luz de estudios nuevos, el Frente Nacional ya no es el responsable de todos los males que han aquejado al país desde su implantación. Se reconocen los éxitos en la pacificación y la transición de la dictadura a la democracia. La verdad es que desde su terminación, en 1974, hemos vivido en una democracia, con elecciones presidenciales, parlamentarias y, desde finales de los años ochenta, para alcaldes y gobernadores. Hay imperfecciones, pero se mantuvo la separación de poderes, y la participación política aumentó considerablemente.

Los períodos de Álvaro Uribe Vélez y de Juan Manuel Santos deben también, en mi opinión, analizarse y evaluarse en su conjunto. Es lo que, creo, la historia va a registrar en el futuro, mostrando que la confrontación entre los dos presidentes no era razonable ni sensata, y una falta de perspectiva histórica y generosidad política.

No fui partidario de la reelección presidencial. No me gustó la de Uribe y tampoco la de Santos, aunque voté por ellos en ambas. Sin embargo, conversando con él la semana pasada, el profesor Malcolm Deas me comentaba que llegar a la actual situación de paz requería los dos períodos de gobierno de cada uno de los dos presidentes. Y creo que tiene razón. Sin los dos períodos de Uribe, con la política de la seguridad democrática, no hubiera sido posible llegar a las conversaciones de paz en La Habana ni a los acuerdos firmados a finales de 2016, para lo cual también se necesitaron los dos períodos de Santos.

Tampoco habríamos presenciado la elección del domingo pasado, con las Farc desarmadas y recibiendo 50.000 votos.

CARLOS CABALLERO ARGÁEZ

El Tiempo, 17 de marzo 2018 (ver más)