¿La violencia ha afectado la salud de los colombianos?

york-2420

Un proyecto de la Escuela de Gobierno de los Andes y la Universidad de York busca identificar los efectos de la violencia en el sistema de salud colombiano

El proyecto “Guerra y paz: las consecuencias del conflicto armado en Colombia en la salud y el sistema de salud” busca analizar los 40 años del conflicto colombiano para identificar cómo los sistemas de salud se han adaptado para responder a dicho conflicto y de esta manera conocer su impacto físico y mental en la población.

Liderado por Óscar Bernal, profesor de la Escuela de Gobierno, junto a expertos de varias facultades de la Universidad de York (Reino Unido) tendrá una duración de dos años y una financiación de un millón de dólares. El proyecto busca identificar las consecuencias a largo plazo del conflicto armado interno en Colombia sobre la salud de la población, el sistema de salud y las políticas de salud en el posconflicto a través de un estudio profundo sobre el proceso de paz en el país. Desde 1958 han muerto, aproximadamente, 22.000 personas a causa del conflicto armado y más de seis millones de personas (13 % de la población) han sido desplazadas por la violencia. Un acuerdo de paz entre el grupo armado más antiguo del país y el Gobierno se firmó en diciembre de 2016, y se han dado fin a las hostilidades, creando una ventana de oportunidad única para hacer investigaciones de política pública de coyuntura.

El proyecto dará muchísima evidencia en temas pocos estudiados como las consecuencias del conflicto armado sobre el sistema de salud y el impacto sobre poblaciones marginalizadas, incluyendo a la población desplazada y los grupos en pobreza extrema.

A través de métodos mixtos se abordará esta investigación. La parte cuantitativa se basará en una encuesta realizada por el equipo de trabajo y analizando los datos ya disponibles La parte cualitativa e histórica hará grupos focales con habitantes de municipios seleccionados; entrevistas a miembros del gobierno nacional y los gobiernos locales, y representantes de la sociedad civil; y un examen de los documentos públicos disponibles y datos históricos administrativos; generando, así, un retrato único de las consecuencias del conflicto armado sobre el sistema de salud.

Las conclusiones de este análisis proporcionarán las bases para realizar recomendaciones de políticas públicas en salud basadas en evidencia para Colombia y para otros países que estén en posconflicto o con un conflicto armado interno. Los potenciales beneficiarios del proyecto incluyen a poblaciones afectadas por el conflicto armado interno, tomadores de decisión en temas de salud y la comunidad académica.
A través de estrategias integrales de comunicación y participación de interesados, el proyecto establecerá vínculos entre investigadores en Colombia y el Reino Unido, tomadores de decisión y algunos otros interesados (proveedores de atención en salud, los principales actores no gubernamentales, profesionales en salud y usuarios del servicio de salud), así como tomadores de decisión nacionales e internacionales.

“Colombia tiene una oportunidad histórica de construir paz y estamos comprometidos de participar como Universidad de los Andes, con el grandísimo esfuerzo de la Universidad de York, en la generación de evidencia para proponer políticas públicas que mejoren la calidad de vida de todos los colombianos, quienes ya han sufrido por más de cuarenta años el conflicto” Óscar Bernal, profesor de la Escuela de Gobierno.

En el marco del proyecto, expertos de York visitaron la Universidad de los Andes del 11 al 15 de junio de 2018 para definir el marco de referencia de la investigación, en el que los equipos cuantitativos y cualitativos trabajaron de la mano para la creación de las encuestas y las entrevistas que se harán en el campo.

El 13 de junio en un evento abierto al público, Nina Caspersen, Ph. D. en Gobierno de la Universidad de York, presentó experiencias internaciones de acuerdos de paz e implementaciones de los mismo, y cómo esto puede traslaparse al caso colombiano. Resaltó que al Acuerdo entre el Gobierno y las Farc es muy detallado, y que aunque eso también puede hacer que haya más puntos incumplidos, lo que muestra un trabajo arduo de las dos partes; lo que más se resalta es que hay un gran enfoque en las víctimas, más que en cualquier otro acuerdo de paz internacional.

Caspersen dijo que los riesgos de la implementación del Acuerdo están relacionados con la falta de presencia estatal en las zonas más afectadas por el conflicto y que el control de esas zonas quede en manos de otros grupos rebeldes (como ya está sucediendo). Esto, a su vez, puede generar que muchos de los excombatientes decidan volver a las armas. Finalmente, otro de los puntos que pueden frenar la implementación es el poco apoyo que tiene el Acuerdo por parte de la ciudadanía.

El equipo también viajó al departamento del Meta para reunirse con la Gobernación y la Secretaría de Salud con el objetivo de presentar el proyecto y construir redes de colaboración.

No todos los municipios fueron afectados de la misma manera y eso es se resalta dentro del proyecto, ya que se podrá evidenciar cómo el conflicto ha perjudicado la salud de los colombianos en diferentes medidas y según la intensidad de la violencia.