Una academia de líderes sociales para la construcción de paz

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La Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes y la Fundación Compaz capacitaron 39 líderes sociales para consolidar la paz en sus comunidades. La graduación de esta cohorte se llevó a cabo el pasado 31 de enero del 2020.

La Academia de Liderazgo para la Paz (AlaPAZ) es una iniciativa de la Fundación Compaz y de la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes para contribuir a la consolidación de la paz en Colombia.

AlaPAZ es un curso intensivo de liderazgo, entendido como la acción colectiva para avanzar en la resolución de conflictos, que entrega herramientas socioemocionales a personas que promueven la paz y la reconciliación en los territorios.

Construir paz también es hacer las paces con el medio ambiente

Conscientes de que el conflicto armado no solo ha afectado a millones de colombianos, sino que ha tenido un devastador impacto en el medio ambiente, desde la Fundación Compaz y la Escuela de Gobierno coincidimos en la necesidad de impulsar los liderazgos ambientales. Por esa razón, más de la mitad de los treinta y nueve participantes que componen esta cohorte proviene de departamentos afectados por problemáticas ambientales como Caquetá, Guaviare, Putumayo y Nariño.

Muchos de ellos trabajan en prácticas ecoamigables para detener la deforestación, desarrollar procesos de conservación y aprovechamiento de fuentes hídricas y hacer un uso sostenible de la biodiversidad. Otros, además, se enfocan en la construcción social, la convivencia y mediación de conflictos territoriales e interétnicos y la sustitución de cultivos ilícitos.

La graduación de estos líderes contó con la participación de Paula Gaviria, directora de la Fundación Compaz, y María Margarita, Paca, Zuleta, directora de la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes.

Esta promoción, conformada por 19 mujeres y 20 hombres, llevará el nombre de Maite Careaga, directora del Centro de Liderazgo Público de la Escuela de Gobierno, quien diseñó AlaPAZ y articuló la red de facilitadores de la Academia. Este es un homenaje en su memoria.

Sobre la Academia de Liderazgo para la Paz (AlaPAZ)

Es un proyecto de la Fundación Compaz y la Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo de la Universidad de los Andes, que busca convertir a líderes sociales en multiplicadores de paz.

Este año, AlaPAZ completa casi cien egresados. En 2018 la versión piloto contó con diecinueve participantes de todo el país y la primera versión, en 2019, convocó a cuarenta líderes, en su mayoría procedentes de Bogotá y ciudades cercanas.

AlaPAZ tendrá nuevas versiones que ayudarán, entre otros, a construir colectivamente una definición útil de paz para que los líderes la apliquen en sus comunidades.

Discurso de María Margarita, Paca, Zuleta
Directora de la Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo

Bogotá, 31 de enero de 2020

Ceremonia de graduación, cohorte Maite Careaga Tagüeña
Academia de Liderazgo para la Paz, AlaPAZ
Universidad de los Andes, auditorio Alberto Lleras Camargo


Discurso de
María Margarita, Paca, Zuleta
Directora de la Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo


Estimados participantes de la Academia de Liderazgo para la Paz (AlaPAZ) de la cohorte Maite Careaga Tagüeña, estimados facilitadores de AlaPAZ, colegas de la Escuela de Gobierno y de la Universidad de los Andes, estimados amigos del equipo de la Fundación COMPAZ: Paula Gaviria y María Antonia Santos.

Queridos Jose Quintero y Tania Quintero Careaga, querida Carmen Tagüeña.

El viaje que empezaron el jueves de la semana pasada termina hoy. Se llevan amigos, recuerdos, experiencias y nuevas herramientas para continuar con la tarea de transformar sus comunidades con empatía, cariño y convicción. Partiendo del cambio personal, del reconocimiento de los avances propios, del progreso de sus comunidades y del país, y asegurando una mirada más allá de lo obvio, cambiando de perspectiva y haciendo un esfuerzo por entender y respetar las posiciones contrarias y las que simplemente son diferentes, y aprender de ellas.

El grupo de facilitadores, AlaPAZ, la Fundación COMPAZ, la Escuela de Gobierno y la Universidad de los Andes también terminan un viaje en el que compartimos, consolidamos métodos y maduramos en el propósito de aprender de los liderazgos locales y personales para entender los procesos de transformación individual y poder apoyarlos.

Superar el conflicto que vivió Colombia en los últimos 50 años necesita que sanemos heridas y perdonemos para poder generar acciones y reflexiones que protejan la vida.

En esta cohorte de AlaPAZ hubo una reflexión especial sobre la relación que tenemos con la naturaleza, con la “casa de todos”, con el planeta. Entender que las acciones de transformación deben tener una conciencia por nuestro entorno para la sostenibilidad.

Hoy también, con sentimientos encontrados, como dicen en México, debo hablar del viaje de Maite Careaga Tagüeña. Tuve la fortuna de conocerla en 2017 cuando empecé a ser parte del equipo de la Escuela de Gobierno, a diferencia de mis demás colegas que tuvieron el privilegio de estar con ella muchos años más.

Queremos honrar a Maite y a su obra, que no es un texto o el diseño de programas de formación, los cuales en cualquier caso son maravillosos y hablan por sí mismos. La obra de Maite es una red de afectos, conocimientos y simpatías para ayudarnos a alcanzar nuestros objetivos y aspiraciones individuales y colectivos. Esta red tiene un espejo grande que se nos aparece frecuentemente, pero no siempre cuando lo esperamos, ese espejo nos alerta cuando gritamos mucho, cuando somos autoritarios, cuando no oímos lo suficiente o cuando no expresamos cariño por lo que hacemos. Nos recuerda que debemos ser coherentes y consistentes, que nuestro liderazgo, bien sea bailando, paseando con la familia o implementando una política pública, requiere coherencia y consistencia. Necesitamos estar bien con nosotros mismos, creer en lo que hacemos y aceptar cuando las cosas no salen como esperábamos.

Maite honró los principios fundacionales de esta Universidad. En Colombia, un país que la acogió, y aunque no es el suyo, estimuló por todos los medios a su alcance el interés de las personas por mejorar la calidad de vida de los demás, por el bienestar y la equidad. Ella siempre señaló, haciendo eco de las palabras de sus maestros, que la brecha entre los objetivos, aspiraciones, metas y la realidad, son una oportunidad para el liderazgo. Por esto nos insistió a sus colegas de la Escuela de Gobierno que si no trabajábamos en desarrollar ese liderazgo no ofreceríamos las herramientas suficientes para formular, implementar, gestionar y evaluar políticas públicas. Hoy la visión de la Escuela de Gobierno es uno de los legados de Maite Careaga.

La idea de que todos tenemos talento, pero unos necesitamos más preparación o más ejercicio que otros estuvo presente en las conversaciones con Maite. Necesitamos tener conciencia de nuestros talentos, pero tenemos que ejercitarlos, prepararnos de forma continua.

Las habilidades para el liderazgo se desarrollan, se trata de trabajarlas y ejercitarlas. De contrastar lo que creemos, aceptar las ideas de otros y entender que siempre podemos ejecutar proyectos excelentes incluso en condiciones adversas, como me lo dijo Maite en relación con un proyecto de la Escuela.

Maite insistió en la idea de no pensar en el líder como un héroe de la literatura, el liderazgo de la transformación real y permanente no es heroico porque debe ser colectivo.

Maite facilitó la creación de redes entre ustedes, los participantes de AlaPAZ, los alumnos de Liderazgo por Bogotá, los estudiantes de la Universidad de los Andes y sus profesores. Conectó esa red con la de su familia y la de sus amigos. Las redes de Maite son como abrazos llenos de cariño.

En los años setenta, Jorge Luis Borges, el gran escritor argentino, recibió el título de doctor honoris causa en esta universidad y quedó sorprendido por su historia. Años más tarde escribió “Ulrica”, cuento en el que, a un personaje, profesor de la Universidad de los Andes, le preguntan qué es ser colombiano a lo que contesta: “No sé, es un acto de fe”.

Maite, en un acto de fe con la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes y con el proceso de paz, diseñó AlaPAZ. Hoy ustedes son egresados de la Universidad de los Andes y de este programa y, en consecuencia, ahora hacen parte de esa red y tienen las herramientas para transformase y transformar sus comunidades.

Muchas gracias,

María Margarita, Paca, Zuleta
Directora de la Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo
Universidad de los Andes