La Maestría en Salud Pública le pone la lupa a los desafíos de la salud sexual y reproductiva

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“Una apuesta hacia la educación integral de la sexualidad en Colombia con un enfoque diferencial”

El 6 de abril de 2018 se llevó a cabo el seminario de la Maestría en Salud Pública, en el que Janeth Forero, gerente de Proyectos e Investigaciones de Profamilia, presentó “Salud sexual y reproductiva en Colombia: avances y retos”.

Según Forero, tanto la salud sexual, como la salud reproductiva son conceptos en constante evolución que para la Organización Mundial de Salud (OMS), que deben ser considerados como derechos. De la misma manera promueven el disfrute y el placer de la sexualidad. Desde Profamilia, entidad privada, se quiere presentar la sexualidad como algo innato a la vida, que empieza en la primera infancia y llega hasta la adultez.

Dentro de los avances que presentó la experta están la reducción en la tasa de fecundidad en los últimos 20 años, así como el aumento del uso de métodos anticonceptivos, esto también se ha incrementado en las zonas rurales, a pesar de que la brecha sigue siendo bastante alta en comparación con las grandes ciudades. Por otro lado, aunque el embarazo adolescente sigue teniendo cifras alarmantes, ha venido en descenso, especialmente en Bogotá. Finalmente, la mortalidad materna tiene una tendencia a la baja, aunque su registro es complejo y hay reducciones desiguales entre los departamentos del país.

Dentro de los retos que plantea la entidad están la alineación en las políticas para la promoción de la salud sexual, su incidencia sobre el desarrollo humano, la equidad y la paz. También se quiere desafiar al modelo biomédico y mostrar que la salud sexual puede estar relacionada con la salud mental. Por otro lado, Profamilia quiere tener un observatorio para investigar la salud sexual y el desarrollo del país. El objetivo es lograr una educación integral de la sexualidad, la aplicación de un enfoque diferencial de las personas en situación de discapacidad, los adultos mayores y la población trans. El país también necesita avanzar en la estigmatización del aborto, eliminar las barreras de acceso, facilitar el método farmacológico y, por supuesto, disminuir su frecuencia, porque este indicador muestra una salud sexual y reproductiva satisfactoria.